La respuesta sincera: cuando el propio cuchillo se lo pida. Para saberlo no necesita calendario ni medidor, solo un tomate y una hoja de papel.
La prueba del tomate
Apoye la hoja sobre un tomate maduro y tire sin presionar. Un cuchillo afilado muerde la piel enseguida y corta. Si resbala, o tiene que apretar, es hora de afilar. Otra comprobación: una hoja de papel debe cortarse de un solo movimiento, sin rasgarse ni engancharse.
Una regla práctica
- Cocina doméstica: afilado profesional una o dos veces al año, según lo que cocine.
- Restaurantes y carnicerías: más o menos cada cuatro a ocho semanas, antes si el uso diario es intenso.
Chaira y varilla cerámica: mantenimiento, no afilado
La chaira o la varilla cerámica realinea el filo, que con el uso se dobla muy ligeramente. Así se alarga bastante el tiempo entre afilados. Pero no sustituye al afilado, porque casi no retira material. Cuando el filo está realmente romo, solo ayuda un afilado nuevo.
Qué desafila más rápido los cuchillos
- Tablas de cortar de vidrio, piedra o cerámica. La madera y el plástico blando son mejores.
- El lavavajillas: el calor, el detergente y los golpes con otros objetos desgastan el filo.
- El cajón de cubiertos sin protección. Una barra magnética, un taco o fundas para las hojas cuidan el filo.
Por cierto, un cuchillo bien afilado es más seguro que uno romo: sigue el corte en lugar de resbalar.
Dónde llevarlos
Puede dejar sus cuchillos en mi puesto de los mercados de Bleckede o Scharnebeck y recogerlos el siguiente día de mercado. Los precios están en la página de afilado, y para cualquier duda use el formulario de contacto.